MÁS ALLÁ DE LA TÉCNICA:

El diseño de luces creativo, apoyo a la comunicación

Un diseño de luces pensado para un proyecto de comunicación cultural, sea un museo, una exposición o una instalación, es mucho más que un proyecto eléctrico y lumínico.

El cálculo de luxes, de infrarrojos, de ultravioletas, son elementos necesarios y obligados para un trabajo de iluminación expositiva, y el cuidado de los aspectos eléctricos y energéticos es fundamental en cualquier proyecto, así como el conocimiento profundo de las posibilidades y de las debilidades de la tecnología; pero un diseño de luces que sólo llega a este punto es un mero ejercicio técnico que no explota las potencialidades más interesantes de la iluminación, así como el hecho de que un edificio permanezca en pie sin caerse no explota las potencialidades más interesantes de la arquitectura.

La luz determina cómo se ven las cosas, modifica el aspecto de lo que se ve y puede cambiar la forma en que se mira y la percepción de la persona que mira, así como sus impresiones sobre lo visto, su comprensión, y su estado de ánimo después de mirar.

En este sentido el diseño de iluminación es una técnica que linda con un arte, un arte que comparte raíces etimológicas con la palabra ‘espectáculo’: lo que hay que ver y que tiene que ser visto, y es capaz de atraer la atención y mover el ánimo infundiendole deleite, asombro, dolor u otros afectos más o menos vivos o nobles.

Un iluminador al corriente de los objetivos del proyecto expositivo, y en colaboración con el equipo creativo, puede contribuir sustancialmente al éxito de la comunicación del mensaje.

Y esto es lo que nos importa.